en un mundo sin mucho para decir,
tocar un libro que se agrieta por viejo y por releido,
un atlas hecho de papel,
vivir sobre habitaciones revestidas de diarios,
que cuentan el día de hoy,
el instante pasado y cómo éste corre,
haciendo que tal momento parezca sólo borroso
Comentarios
Publicar un comentario