tierras lejanas al poniente
en tu mañana recordaré rutas y caminos,
en presencia del mate atento,
el chofer del colectivo,
activo, cuenta historias del recorrido.
la caricatura de la ciudad del valle,
escondida bajo el copo de nieve y la nube,
sus manos desinteresadas hacen perder la industria,
sólo en ella lo escondido florece,
aunque nadie ve su brillo y su gracia,
sin el sol común, también fallece. (así como su industria).
ni bien la linea politica se traza,
veo el monte amplio, veo casas,
tan pronto el aduanero anota y se pasa,
la industria añeja del rastrillo,
es visible, no se agacha.
la montaña se aplana,
ahora ondulaciones y horizonte largo,
al lado de la ruta la zafra pasada,
de oro colorido el terreno aletargado,
la uva ya ha sido vino, y aun quizás ya esté envasada.
no pensemos en la pampa,
tan larga que es puro horizonte aun luego de lo que se ve,
sino que son subidas y bajadas,
y en cada bajada pasó el hombre,
y en cada subida vive su nombre.
Ahora, veloz, la autopista empieza,
rápido pasa un audio, sin dejar siquiera huella,
el galpón de teja y ladrillo es parte del amalgama,
el campo pintado por arados,
la artesanía anónima a disposición del consumo.
en tu mañana recordaré rutas y caminos,
en presencia del mate atento,
el chofer del colectivo,
activo, cuenta historias del recorrido.
la caricatura de la ciudad del valle,
escondida bajo el copo de nieve y la nube,
sus manos desinteresadas hacen perder la industria,
sólo en ella lo escondido florece,
aunque nadie ve su brillo y su gracia,
sin el sol común, también fallece. (así como su industria).
ni bien la linea politica se traza,
veo el monte amplio, veo casas,
tan pronto el aduanero anota y se pasa,
la industria añeja del rastrillo,
es visible, no se agacha.
la montaña se aplana,
ahora ondulaciones y horizonte largo,
al lado de la ruta la zafra pasada,
de oro colorido el terreno aletargado,
la uva ya ha sido vino, y aun quizás ya esté envasada.
no pensemos en la pampa,
tan larga que es puro horizonte aun luego de lo que se ve,
sino que son subidas y bajadas,
y en cada bajada pasó el hombre,
y en cada subida vive su nombre.
Ahora, veloz, la autopista empieza,
rápido pasa un audio, sin dejar siquiera huella,
el galpón de teja y ladrillo es parte del amalgama,
el campo pintado por arados,
la artesanía anónima a disposición del consumo.
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