Compartimos
Me tomo un tiempo para pensar en que compartimos, que es compartir, y...
El pensamiento se activa y acecha el concepto. Atrás de cada concepto hay otro y luego otro. Detrás de compartir, está, por ejemplo, por qué cuestionarse el compartir, por qué cuestionar, y así.
'El celular es la máquina de compartir’ es el primer concepto que escribo.
Y yo escribo en español. En el idioma Castellano.
Es la máquina de compartir?
Máquina de competir suena bien conceptualmente. Yo creo que competimos. Creo que todos compiten por llegar a esto o aquello. Se comparta en la imagen? No, se comparte en el concepto.
El marquesina es la forma de transformar el compartir en competir. Competir que más se comparte es una competencia sofisticada y vaga. Sólo válida conceptualmente como algo superfluo.
Si las palabras pueden escarbar oro de la tierra, de una tierra sin revolver y sin sondear, de una tierra virgen e impoluta, entonces tiene valor. O será que lo que más valoro es la pureza de las cosas? Lo hecho sin intensión de hacerse, lo hecho de casualidad. Bueno, todo lo veo y lo siento causal, a desde, hecho a propósito. Como por un traductor que sólo busca lo literal pero no lo rico. Buscado dentro de la tierra, la virgen es un damasco que de la planta acaba de desprenderse, y una mano que sin propósito estaba debajo. No la mano ni la planta tenían el propósito de ser así rico y candente. No a propósito. En cambio el celular lo veo como una placa de mármol pulido, muy humano, muy intencional.
Me tomo un tiempo para pensar en que compartimos, que es compartir, y...
El pensamiento se activa y acecha el concepto. Atrás de cada concepto hay otro y luego otro. Detrás de compartir, está, por ejemplo, por qué cuestionarse el compartir, por qué cuestionar, y así.
'El celular es la máquina de compartir’ es el primer concepto que escribo.
Y yo escribo en español. En el idioma Castellano.
Es la máquina de compartir?
Máquina de competir suena bien conceptualmente. Yo creo que competimos. Creo que todos compiten por llegar a esto o aquello. Se comparta en la imagen? No, se comparte en el concepto.
El marquesina es la forma de transformar el compartir en competir. Competir que más se comparte es una competencia sofisticada y vaga. Sólo válida conceptualmente como algo superfluo.
Si las palabras pueden escarbar oro de la tierra, de una tierra sin revolver y sin sondear, de una tierra virgen e impoluta, entonces tiene valor. O será que lo que más valoro es la pureza de las cosas? Lo hecho sin intensión de hacerse, lo hecho de casualidad. Bueno, todo lo veo y lo siento causal, a desde, hecho a propósito. Como por un traductor que sólo busca lo literal pero no lo rico. Buscado dentro de la tierra, la virgen es un damasco que de la planta acaba de desprenderse, y una mano que sin propósito estaba debajo. No la mano ni la planta tenían el propósito de ser así rico y candente. No a propósito. En cambio el celular lo veo como una placa de mármol pulido, muy humano, muy intencional.
Como si ese mármol (con todo lo lapidario a lo que remite), fuese un intento (intencional) de re-humanizarse. O de sentir que algo de nosotros, en la absurda cotidianidad, aún compite o vive. Yo diría "Still appeals"-.
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