Adoquines
Salgo en mi cono de lluvia.
El placer de deslizarse
y el rodado silencioso
de los rulemandes.
Paro.
Al viento le han dado celos,
ruge ahora,
imitando el tictac de los rodamientos.
Las calles vacias,
las luces me quiñan ,
el viento susurra el nobre de otra ciudad.
Salgo en mi cono de lluvia.
El placer de deslizarse
y el rodado silencioso
de los rulemandes.
Paro.
Al viento le han dado celos,
ruge ahora,
imitando el tictac de los rodamientos.
Las calles vacias,
las luces me quiñan ,
el viento susurra el nobre de otra ciudad.
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