
¿Lo leerás de vuelta? (no se llama así, pero me entendés)
"Hazme acordar mañana de estar triste,
de olvidarme del ruido de mis ojos,
del uso de las manos, de las hojas
que utilizo en abril, de los objetos
que utilizo en abril, de los objetos
que en mi laboratorios se fermentan
ávidamente lógicos. Tú trata
de que vuelva a ponerme las zapatos
de pisar lluvia; trata de que fume
tabaco de ciprés por unos días,
y déjame estar solo el tiempo justo
que necesita el hombre para hallarse,
para saberse triste, por lo menos.
(Sí, tu carde de oro baila. Es mía.
Tu cadena de miel voltáica ciñe
mi ropa de viajar sobre las piernas,
de andar por tus cabellos, de sacarte
alcoholes estrellados, sumergidos
violines diminutos, flores dulces
donde la sangre piensa o se imagina
que la muerte está lejos, y solventa
gestos de amor, febriles credenciales
para reconocernos en la noche,
en las calles, detrás de las ventanas
que alegremente abrimos).
Hazme caso:
recuérdame estar triste. No sabemos
El exacto valor de la tristeza."
Speroni, Roberto Themis [ Antología comentada (tomo primero), Bs. As, Edit. Fondo Cultural, 1975 ]
En veces repetidas me doy un asco infalible, inabordable.
Pero el cielo se unde en mis ojos.
El espacio, y el tiempo comparten el mismo color.
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